CRÓNICAS FILBO 2026
UN CRONOPIO ENAMORADO
Por: Julián David Rincón Rivera (Colombia)
Correo electrónico: electrónico: rinconriverajulian@gmail.com

Fotografía: Fernando Rivillas autor de ‘Julio Cortázar, el escritor y sus cuatro amores’, biografía novelada que explora la vida y los amores de Julio Cortázar, junto con los últimos días del escritor en París. A través de una investigación rigurosa, el autor mezcla realidad y ficción para revelar episodios poco conocidos de su historia / FILBo 2026
Son las 6:30 de la tarde. Falta media hora para la presentación del libro. Estoy en la puerta del auditorio. No quiero perderme nada. Necesito ver a los implicados, los responsables de la obra. Quiero verlos a la cara, ver el color de sus ropas, escuchar el tono de su voz, ver el tumbao de sus pasos al caminar. Me da curiosidad saber si tienen algo de fama, cronopio o esperanza. ¿Sé concretamente que es un fama, un cronopio o una esperanza? No. Supongo que tienen algo que los identifica, algo que los diferencia del resto y los hace únicos.
El auditorio está ubicado en un segundo piso. No hay mucha gente. A un lado del auditorio hay un pasillo que da a unos baños. A lo largo del pasillo hay unos muebles de madera sin espaldar. No sé realmente cuál es su función. De todas formas, me siento en uno de ellos. Pasa gente con cierta regularidad a lo largo del pasillo. Hombres y mujeres, solos o en parejas. Grupos de jóvenes mujeres de falda corta y piernas largas, revestidas con medias de exóticas y enrevesadas figuras. Hombres jóvenes de chaquetas y sacos anchos, peinados con mechones que llegan a la altura de los ojos, presumiendo de sus afiches y posters de Kimetsu No Yaiba o Jujutsu Kaisen. El enorme ventanal que hace de pared deja en evidencia todo lo que ocurre afuera. En la zona de firma de libros hay una mujer en la sección A, otra en la sección C. Cada vez que llega una persona a firmar su libro, las mujeres lo reciben con alegría y euforia. Abrazos cálidos y estrechos, besos en las mejillas y risas de alegría y agradecimiento. La gente espera, hace fila media hora para llegar al frente, abrazar, reír y saludar. Tomarse una foto, firmar el libro y salir de allí. Es algo insólito. Sorprendido de cómo la gente hace todas esas cosas, espero por Cortázar.
En el auditorio no hay mucha gente, ni siquiera alcanza a cubrir la mitad del aforo. ¿Dónde están todos? La gente está afuera, haciendo fila, abrazando, dando picos, riendo, tomando fotos, firmando libros. El remordimiento consecuente me obliga a reprochar la actitud de la gente, desinteresada y desinformada de la literatura verdadera por seguir la moda o la tendencia del momento. Gente que necesita de una foto y una firma para “confirmar” su saber cultural. De este modo, reconozco que el origen de este sentimiento es de carácter emocional antes que racional. Me incomoda el estado del auditorio no por el autor del libro, sino por Cortázar en sí mismo. ¿Esto es lo que se merece el cronopio mayor, un auditorio prácticamente vacío?
Llegué a Cortázar por el Boom Latinoamericano. Concretamente por García Márquez. ¿Qué podía esperar de un argentino con acento francés, que tenía la dentadura podrida de tanto fumar y había traducido a Egar Allan Poe al español?
Rayuela me quedó grande, la autopista al sur me sorprendió, casa tomada me encanto, pero fueron realmente sus historias de cronopios y famas lo que me conquistó. Hacer arte con una gota de agua escurriéndose por la ventana. Ponerle interés y dramatismo al simple hecho de darle cuerda a un reloj, llorar o subir unas escaleras. Con Cortázar aprendí que no hay límites, que cualquier cosa sirve para hacer arte, que la imaginación es infinita, que pueden existir tantas posibilidades que una simple vida no alcanza. En consecuencia, creo estar en deuda con Cortázar, pero el alcance de dicha deuda es muy grande para una sola persona. Me inquieta no poder rendir un tributo digno a Cortázar. Tampoco me vale simplemente mencionar el homenaje que es este libro que se presenta en la filbo. Sí, homenaje, ya que hablar de Cortázar es una forma de homenajearlo y celebrarlo. Lo quiero celebrar, pero no sé cómo. No puedo quedarme con la simple mención. Necesito algo más. De todas formas, esperar un auditorio lleno es como esperar que llueva hacia arriba.
Un hombre de camisa amarilla. Todos lo llaman autor. Tiene un celular en la mano sobre un pequeño trípode. Busca el mejor lugar para grabar la presentación. Quiere inmortalizar su momento. Un hombre de una informalidad insólita. Gorra y tenis. Es el moderador. No ostenta nada, pero su forma de hablar deja en evidencia su pericia artística. Lo acompaña con una ligera extensión de la boca que simula una sonrisa perpetua.
Sabía que Cortázar había tenido sus aventurillas amorosas. Lo que ignoraba era cuáles eran sus cuatro debilidades. Dicen que era algo tímido. Dicen que se le dificultaba la comunicación con las mujeres. Dicen que fueron sus textos, más que cualquier otra cosa, la artimaña que sirvió de excusa para que las mujeres se acercaran a Cortázar. Todas ellas de corte intelectual. No se podía esperar otra cosa. Todas ellas parecen ser casi una tragedia, como fue tragedia la propia muerte del mismo Cortázar, que acarreó ciertas controversias de carácter político.
De Cortázar conocía cosas, pero no todas. Su vida amorosa es una de ellas. Uno puede idolatrar al artista, al genio, al escritor, al traductor, al profesor, pero para poder conocer al hombre, a la persona, hay que conocer su lado más personal e íntimo. No sé si este libro lo descifra en toda su esencia. Dicen que Cortázar era un cronopio enamorado, y el amor es el fundamento de este libro. Dicen que quería ser, y el que quiere ser desea amar y ser amado. A fin de cuentas, ¿qué somos sin el amor?
*ESCRITORES REBELDES – Medio acreditado para el cubrimiento de la FILBo 2026
JULIÁN DAVID RINCÓN RIVERA (COLOMBIA)
Columnista Escritores Rebeldes

Julián David Rincón Rivera, segundo de dos hijos, nacido en Bogotá, Colombia el 7 de abril de 1994. Profesional de Cultura Física, Deporte y Recreación.
Lector apasionado, escritor por elección, músico por diversión.
Cuenta con tres publicaciones antológicas con la editorial ITA, además de dos publicaciones en proceso, también de carácter antológico, con factor literario y la editorial mítico.
Con varias publicaciones en revistas de américa latina, encuentra en la escritura el mejor sustento para su vida.
Instagram: @relatero_literal

Bunas tardes Julian David. Me gustó tu crónica de la presentacion del libro sobre Julio Cortázar. Soy el autor y t pregunto si ya tienes el libro, en caso contrario para hacértelo llegar. Un abrazo. mi tel es 3146152285